Lunares en los niños y las niñas: lo que los padres deben saber

Lunares en los niños y las niñas: lo que los padres deben saber

Los lunares en niños y niñas suelen ser generalmente de comportamiento benigno. Es normal que aparezcan nuevos lunares durante la infancia y la adolescencia y que estos crezcan a medida que el niño crezca. De todas maneras, durante este periodo es muy importante enseñar hábitos saludables como la protección del sol.

Es muy raro en los niños la aparición de melanoma (melanoma es un tipo de cáncer de piel que puede comenzar como un simple lunar), pero es útil que los padres sepan que hay diferentes tipos de lunares, muchos inofensivos y otros que deberían ser examinados por un especialista.

Lunares comunes: Aparecen durante la infancia y la adolescencia. Se suelen encontrar en las zonas expuestas al sol y tienen menos de 5 milímetros de ancho, son redondos u ovalados, con una superficie lisa y un borde definido.

Lunar congénito: Están presentes al nacer, se encuentran en el área de la cabeza y en el cuello en el 15% de los casos. Pueden tener varias formas, unos parecen lunares comunes y otros son manchas de color gris azulado (parecido a un hematoma).
La mayoría de los lunares congénitos son inofensivos, pero si el diámetro es mayor de 20 milímetros (lunar congénito gigante) debe ser examinado por un especialista.

Lunar displásico: Son también conocidos como lunares atípicos. Son asimétricos, bordes irregulares, tienen más de un color y el diámetro es superior a 6 milímetros. Si tu hijo tiene este tipo de lunares, debe hacerse exámenes rutinarios después de la pubertad.

Nevus de Spitz: Es un lunar que puede confundirse con un melanoma, suelen ser rosados y elevados o también pueden tener un color rojo, negro y marrón. La mayoría aparecen durante los 20 primeros años.

Conviene conocer los signos que te pueden hacer sospechar si un lunar es benigno o puede llegar a convertirse en maligno, para eso existe una regla que se llama la regla ABCDE:

  • A: Asimetría en alguno de sus ejes
  • B: Bordes irregulares
  • C: Color variado, no uniforme
  • D: Diámetro mayor de 6mm
  • E: Evolución. Si detectan que uno de los lunares cambia de tamaño.